Diario de aprendizaje. Unidad 2. Primer reto. Tarea 2. Mi escudo personal.

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Diario de aprendizaje. Unidad 2. Carta a D. Antonio Bueno González.

Querido tocayo.

Hace ya muchos años que no sabemos el uno del otro. Estoy haciendo un curso del INTEF y como primer paso debemos reflexionar sobre nuestra actividad docente, y como yo soy profesor de inglés en gran medida por “tu culpa”, no he podido dejar de dirigirte estas letras.

Este es mi tercer curso en mi actual instituto de secundaria, aquí en Murcia donde no sé si sabes que me quedé después de opositar y después de las aventuras en Inglaterra y Alemania. Doy clase en un 3º y un 4º de ESO y soy jefe de estudios adjunto. Lo que me más me sigue gustando es estar con los “forty fieras” a los que tú aludías en tus clases en la facultad, aunque ya, afortunadamente, no son “forty” sino “thirty” y mejor si son “twenty-five”. ;D

No me gusta ver que muchos de los chavales con los que trabajamos discurren por la vida en piloto automático y pasan por nuestras manos sin dedicar ni un segundo a pensar qué están haciendo, por qué lo hacen, qué pretenden. Son más egocentristas que nunca y solo persiguen la satisfación de su placer inmediato, sin reparar en las consecuencias de sus actos. Sin embargo, como hay unos cuantos que merecen la pena, que se esfuerzan, son solidarios, educados y personas muy válidas, esto me sigue enganchando a diario, y como ya le pillado el “tranquillo” al “classroom management”, “lesson planning” y hemos pasado del “minimal marking” al “PBL” y el uso de las rúbricas, creo que soy mejor docente que cuando empecé.

Me gustaría pasar algún día por Jaén, encontrarme contigo y tomar una caña mientras me comentas lo que ves por la facultad en los filólogos del siglo XXI.

Un afectuoso saludo.

Antonio 

Diario de aprendizaje. Unidad 2. Explorar mi identidad docente. Paso 1. Reflexión individual.

¿Qué me motiva para ser docente? Muchas cosas, demasiadas para enumerlas. Podría decirse que es una filosifía de vida. Como habría dicho mi suegro, QEPD, “Ein Mal Lehrer, immer Lehrer“. Es decir, es casi una opción personal de vida.

¿Qué me entusiasma de mi profesión? Cada día es una experiencia nueva. Muchos docentes entran en el bucle de la repeteción. Yo llevo un diario de clases y cuando comparo un curso con el anterior, nunca una clase, una actividad, una redacción, una conversación se desarrolla con un grupo de chavales igual que con el del curso siguiente.

¿Qué hago bien como docente? Yo esto lo contestase yo, caería en la autocomplacecia. Yo quiero creer que todo lo hago bien, porque en todo pongo mi empeño. Si hago algo es para hacerlo bien. Claro que el resultado puede ser distinto al de mi intención… Si algo puedo destacar es mis ganas de hacer bien mi trabajo.

¿Qué estrategias me ayudan a hacer bien mi trabajo? No dejar margen para la improvisación. Planificar, preparar, anticipar dificultadas y, al mismo tiempo, no perder la cordura ni la calma porque las cosas no salgan como estaba todo pensado. Trabajando en un centro con 700 alumnos y 100 profesores, todos ellos personas, hay siempre un alto porcentaje de que ocurrar “cosas” que nos hagan salirnos del guión. Siempre habra un mañana para recuperar…

¿En qué aspectos me interesa mejorar? Aceptar que el alumnado de hoy no es el que había cuando yo estudiaba, ni cuando yo trabajaba en academias, ni cuando hice mis prácticas, ni siquiera cuando empecé en esto. Las generaciones, las sociedades van cambiando y hay que adaptarse a sus necesidades sin perder la identidad necesariamente.

¿Qué es lo que más me preocupa/inquieta de mi profesión? La sociedad se vuelve cada vez más compleja. Familias que se descomponen, parejas que se separan o tienen problemas o no hacen su labor de padres y madres porque tienen que trabajar -nosotros no, no estamos trabajando al parecer- … Alumnado desorientado en lo personal y en lo académico, que pasa tiempo solo sin comunicación con su familia. Recibimos inmigrantes sin conocimiento del idioma a los que hay que tratar simplemente con la elaboración de un PTI cuando a veces ni siquiera conocen nuestro alfabeto. A un docente tipo se le pide que compruebe si un alumno ha apuntado los deberes en la agenda, si el disléxico y el asperger han comprendido la actividad, si el que tiene riesgo de autolesionarse está triste o contento, si el hiperactivo está atento, si los dos pintas que están atrás están con el móvil, haciendo un agujero en la pared o destrozando la silla o la mesa, si el que va mal en la materia se está poniendo al día, si el de altas capacidades está aburrido vivo o está haciendo la actividad de enriquecimiento aconsejada… Y todo esto al mismo tiempo que se pregunta por qué Windows tarda tanto en arrancar, por qué no funciona internet, qué pasa con el proyector, por qué la web para poner las faltas de asistencia del alumnado me dice que no tengo centro asociado… Los docentes tenemos que compensar y hacer de familia, psicólogos, terapeutas, “aplicadores de protocolos”, todo lo cual no nos deja tiempo para lo que de verdad quisimos hacer desde un principio: ser docentes. Lo de ser educador hoy en día se confunde con servicio gratuito de guardería-psiquiatría-centro-de-custodia-de-menores-con-dificultades… Y todo ello sin mencionar que muchos docentes somos coordinadores de programas, jefes de departamento, jefes de estudios, etc… Pero eso sería otra historia para otro momento.

Diario de aprendizaje. Unidad 1. Tarea 4: Una acción que me comprometo a realizar.

Como la foto tomada tipo selfie refleja la escritura como en un espejo, transcribo a continuación lo que pone el folio:

Mi cambio pequeño es volver atrás en el tiempo y pensar desde el punto de vista del alumno para saber qué esperan y que les gustaría hacer en mis clases.

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Diario de aprendizaje. Unidad 1. Tarea 3: Imagina la escuela ideal.

EscuelaIdeal

Mi escuela ideal es una escuela en la que los profesores tenemos tiempo de conocer a nuestro alumnado antes de programar o preparar adaptaciones. Es una escuela ideal porque

  • conocemos a las personas antes que a los expedientes.
  • porque las materias, los conocimientos, los estándares de aprendizaje, la evaluación y la calificación no es lo único.
  • porque consideramos a las personas, sus familias, sus circunstancias y tenemos en cuenta estas variables para agruparlos, para sugerirles materias y para adaptarnos a sus necesidades.

Diario de aprendizaje. Unidad 1. Tarea 1. Mis razones.

En este MOOC la primera tarea que debemos hacer es proporcionar entre tres y cinco razones que expliquen por qué “debería” o “querría” desarrollar las habilidades que forman parte del curso y qué beneficios tendría para mi práctica profesional. Para aquellos que no hacen el MOOC y no sepan de qué habilidades se trata: autoconciencia y manejo de emociones y sentimientos, adaptabilidad y optimismo, empatía, escucha activa y comunicación empática.

Bien, en primer lugar, considero estrictamente necesario volver a humanizar la educación, cumplir con nuestras obligaciones burocráticas -PTIs, programaciones, recuento de estándares, etc- pero no dar de lado parar y reflexionar sobre nosotros, lo que hacemos y cómo lo hacemos. Solo siendo conscientes de nuestras características y de cómo podemos dar lo mejor de nosotros mismos, podremos ser educadores hoy en día

En segundo lugar, considero fundamental controlar nuestras emociones y sentimientos. La vida actual nos somete a presiones de todo tipo: económicas, familiares, laborales. Conviene saber separar las emociones que traemos de casa al trabajo y viceversa para no dejarnos llevar y “enturbiar” nuestras relaciones con los alumnos en clase por motivos ajenos a ellos.

En tercer lugar, creo que a pesar de todas las dificultades, el optimismo no debemos abandonarlo. No importan las trabas y dificultades. Si pensamos en ese alumno que ha levantado la mano mostrando interés, esa alumna que al saber su nota del examen oral sale saltando de alegría… ha merecido la pena y hay motivo para el optimismo.

Por último, en muchas ocasiones, el profesorado peca de “gustarse” demasiado y disfrutar escuchándose. Creo que hay que escuchar más al alumnado y que ellos noten que nuestra comunicación es sincera y honesta. Así creo que aumentaremos la motivación y no mataremos su interés. Otra cosa es cómo conjugar algunas dudas que necesitarían de horas de conversación si no tenemos momentos para ello aparte de nuestro horario lectivo en el que hay otros 25 alumnos a los que hay que atender.